Lej Lejá

15 de octubre 2010

A Abraham le llegó el llamado divino para que abandonara Jarán y se encaminara a otra tierra que HaSHem le indicaría. El patriarca se dirigió a Canaán (Eretz Israel), llevando consigo a su esposa Sarai, su sobrino Lot, y todas sus posesiones. También llevó a los muchos seguidores a quienes él y Sarai habían logrado acercar a los caminos del Señor y de su Torá. Los viajeros llegaron a la tierra de Canaán y continuaron hasta la ciudad de Sh'jem donde D-s se le apareció a Abraham en una visión y afirmó Su promesa de que algún día la tierra de Canaán pertenecería a sus descendientes. Abraham construyó un mizbéaj (altar) en acción de gracias al Señor por esas noticias felices.

Una terrible hambruna desatada en Canaán, impulsó a Abraham a permanecer temporariamente en Egipto. Temiendo que los egipcios se sintieran atraídos por su esposa Sarai y lo asesinaran para apoderarse de ella, al acercarse a la tierra de Egipto le pidió que les dijera que era su hermana. Cuando arribaron a ese país la belleza de Sarai despertó gran admiración y fue llevada al palacio de Paró (faraón). De inmediato, Abraham fue colmado de regalos de rebaños y sirvientes. Sin embargo, cuando Paró y su familia fueron castigados con misteriosas enfermedades, éste sintió que algo andaba mal. Supo que Sarai era, en realidad, esposa de Abraham, y que su secuestro había causado ese castigo. Paró pidió a Abraham que abandonara Egipto junto con su familia y sus bienes, y Abraham así lo hizo.

Con su esposa y las nuevas posesiones que había obtenido regresó a la ciudad de Bet-El, en Canaán. Puesto que Abraham y Lot se habían hecho muy ricos y dueños de grandes rebaños, no había suficientes pasturas para los ganados de ambos y surgieron disputas entre los pastores. Para evitar el conflicto, Abraham sugirió que él y Lot se separaran y ofreció a su sobrino que eligiera primero la tierra en la cual quería asentarse. Lot eligió la planicie del Jordán, fértil y bien irrigada, y levantó sus tiendas hasta la ciudad de S'dom, de mala fama por la perversidad de sus habitantes.

Abraham se estableció en las llanuras de Mamre, cerca de Jevrón, y nuevamente recibió la promesa de D-s de que algún día sus descendientes poseerían esa tierra.

En esa época, cinco gobernantes del sur de Canaán, incluyendo los reyes de S'dom y Amorá, se hallaban comprometidos en una revuelta contra Kedarlaómer, rey de Elam, a quien le habían pagado tributos durante doce años. Kedarlaómer buscó la ayuda de tres de los gobernantes vecinos. La revuelta se convirtió en una batalla en la que triunfaron Kedarlaómer y sus aliados. Estos obtuvieron un botín consistente en todas las posesiones de S'dom y Amorá. Además sometieron a cautiverio a gran parte del pueblo. Entre los cautivos se encontraba Lot. Al conocer la situación de su sobrino, Abraham condujo a sus familiares y servidores, y presentó batalla contra las fuerzas victoriosas, las derrotó y rescató a Lot y sus posesiones, como así también el resto de los habitantes de S'dom y todos sus bienes. El rey de esta ciudad salió a saludar a Abraham luego de su victoria y le ofreció todas las posesiones que había rescatado de Kedarlaómer, como recompensa por haber liberado a los cautivos. Abraham, empero, rehusó cualquier tipo de retribución por sus esfuerzos.

A pesar de toda su buena fortuna, Abraham se sentía triste por el hecho de no tener, aún, un hijo y heredero. Entonces el Señor le indicó que mirara el cielo y contara las estrellas. "Ciertamente, no puedes contarlas", dijo D-s, "pues así de numerosos serán tus hijos". Luego le hizo saber que lo había sacado de la tierra de Ur Casdim para entregarle esa tierra como posesión que heredarían sus descendientes. Abraham preguntó: "¿cómo sabré que poseo esa tierra?" Y el Señor selló, entonces, un pacto con él, conocido como Brit bein hab'tarim (pacto entre las mitades). D-s le informó luego que sus descendientes serían esclavizados temporariamente en tierra extraña, pero que saldrían de ella con gran riqueza.

Como no tenía hijos, Sarai sugirió a Abraham que tomara a su sierva Hagar como segunda esposa. Cuando Hagar advirtió que estaba encinta le perdió el respeto a Sarai. Esta se sintió.

Shabat Shalom !!!